MUSICA PARA MATEMATICAS
martes
lunes
Cuando los padres están deprimidos, sus hijos también sufren
Se sabe que para una persona deprimida, la vida se ve "difícil". Pero la novedad es que los hijos de padres que atraviesan por una depresión también sufren su propio calvario.
Se sabe que para una persona deprimida, la vida se ve "difícil". Pero la novedad es que los hijos de padres que sufren de depresión también sufren su calvario.
Por lo tanto es importante para los servicios de salud y los profesionales involucrados ser conscientes de ello y pensar en dar apoyo a toda la familia y no sólo a la persona que está enferma. Esta es la conclusión de una flamante tesis publicada por la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo, Suecia.
Una enfermera, Britt Hedman Ahlstrom, estudió en detalle la forma en que la vida familiar se ve afectada cuando el padre está pasando por un estado de depresión. Para llegar a conclusiones válidas analizó lo que ocurría en 9 familias, con diez niños y jóvenes de entre 5 y 26 años y once padres deprimidos fueron incluidos en el estudio.
RESULTADOS LOGICOS
Los resultados muestran cómo cada familia sufre en su vida diaria los cambios y como la cotidianeidad se vuelve más complicada cuando el padre está atravesando una depresión.
La incertidumbre sobre lo que está sucediendo tiene un efecto generalizado sobre la vida cotidiana de toda la familia. Por ejemplo, la depresión del padre significa también que esté físicamente cansado y hasta agotado, algo pesa mucho sobre el ánimo de los niños
Además, la depresión cambios la relación entre el padre y sus hijos, y lleva a ya no se comunican entre sí de la misma forma que antes y disminuye la interacción de padres e hijos.
Los miembros de la familia afectada deben intentar en lo posible, tanto en forma individual como conjuntamente, hacer frente a esta situación, de modo que la vida cotidiana pueda ser restaurada al mejor nivel posible.
Vale destacar que en estas situaciones muchos niños terminan asumiendo cierta responsabilidad ante la depresión de sus padres, cuando se dan cuenta de que el padre no puede hacerle frente solo.
"El peso más duro de la responsabilidad que estos niños deben asumir es terrible: es garantizar que el padre deprimido no llegue al suicidio. Por lo tanto, recae sobre los niños una gran responsabilidad en materia de supervisión de sus padres" afirma Britt Hedman Ahlström.
"Incluso si la depresión del padre cede por un tiempo, la familia nunca es totalmente libre de la ansiedad de que la depresión regrese", dice Britt Hedman Ahlström.
Y, finalmente, su conclusión es que los servicios de salud deben ayudar a toda la familia de la persona deprimida.
"Necesitamos un nuevo enfoque en los servicios de salud, en la que la atención se centre en la perspectiva de toda la familia cuando un padre está sufriendo depresión."
Periodismo.com
miércoles
Formas y colores
Música estimula desarrollo cerebral de preescolares
Creada por la compositora y pianista chilena Estela Cabezas, esta metodología se está expandiendo poco a poco en los colegios y jardines infantiles del país.
"Si los colegios aprovecharan este método para enseñar música a los niños más pequeños, sería verdaderamente revolucionario", afirma la neuropsiquiatra infantil Amanda Céspedes. Se refiere a "Música en colores", una estrategia de enseñanza que se dirige a los preescolares y a los primeros años de la básica. Ella lo recomienda como un modo de potenciar el desarrollo infantil: "Todo niño que se inicia tempranamente en la música, de un modo sistemático, tendrá un incremento enorme en sus conexiones cerebrales".
Esta metodología echa mano de los colores y de las formas para ir representando las notas y los tiempos musicales, lo cual convierte la "lectura" de la música en algo mucho más fácil para los preescolares. Así lo percibió la creadora del método, la compositora y pianista chilena Estela Cabezas, quien a fines de los años 60 se dio cuenta de que el tipo de educación musical que se hacía en el país no lograba motivar a los niños más pequeños, desaprovechándose entonces el período de mayor desarrollo de las conexiones cerebrales. Entonces creó un método adecuado a la forma de aprender que se tiene a esa edad. Amanda Céspedes lo explica: "El cerebro de los niños pequeños está diseñado para elaborar 'perceptos'; es decir, elementos que ingresan desde los órganos de los sentidos.
El preescolar necesita la experiencia directa con los objetos y su color, forma, textura, tamaño, movimiento y sonido. Para ellos es más difícil aprender desde los símbolos y sus secuencias". "Música en colores", dice la neuropsiquiatra, "está diseñado para que los preescolares y los escolares de los primeros años se motiven y adquieran rápidamente el dominio de las notas musicales, y del ritmo y de la melodía".
La metodología también puede ayudar a niños que tienen alguna inmadurez en su desarrollo, agrega Amanda Céspedes. "Este método los inicia tempranamente en el pensamiento de tipo lógico simbólico; al estimular las conexiones cerebrales, lleva al pensamiento lógico mucho antes". Más allá de este método, agrega, la práctica temprana de la música ofrece esa posibilidad. "Muchos padres me preguntan por tónicos cerebrales o por métodos de lectura veloz o de enseñanza precoz de las matemáticas. Y la verdad es que, desde el punto de vista de cómo se desarrolla el cerebro infantil, hay actividades que tienen el valor de favorecer y potenciar las habilidades cognitivas y sociales de los niños. Una de ellas es la música". Desde su creación, cerca de 25 colegios chilenos han adoptado este método.
Uno de ellos es el Colegio María Luisa Bombal, de Vitacura, que periódicamente reúne a todos los cursos pequeños en el patio para ensayos masivos. Durante más de una hora, los niños tocan concentrados sus metalófonos de colores. Y las letras de las canciones los van ayudando a recordar las notas: "El payaso malabarista tira y tira las pelotas... Con el Fa hace naranjas, con el Sol hace frutillas; con el Mi hace limón...". Durante el largo rato de ensayo, los niños permanecen tranquilos tocando su instrumento. "También están aprendiendo valores, como la disciplina y el respeto", apunta la educadora Joan Zambrano, hija de Estela Cabezas, quien está a cargo de la difusión del método. La única explicación para que esta metodología no haya sido adoptada en forma masiva en la educación musical temprana, señala Amanda Céspedes, es que "al sistema escolar chileno le cuesta mucho cambiar y ser innovador". Joan Zambrano está realizando un proyecto de difusión con el apoyo de Corfo.
Música estimula desarrollo cerebral de preescolares
Creada por la compositora y pianista chilena Estela Cabezas, esta metodología se está expandiendo poco a poco en los colegios y jardines infantiles del país.
"Si los colegios aprovecharan este método para enseñar música a los niños más pequeños, sería verdaderamente revolucionario", afirma la neuropsiquiatra infantil Amanda Céspedes. Se refiere a "Música en colores", una estrategia de enseñanza que se dirige a los preescolares y a los primeros años de la básica. Ella lo recomienda como un modo de potenciar el desarrollo infantil: "Todo niño que se inicia tempranamente en la música, de un modo sistemático, tendrá un incremento enorme en sus conexiones cerebrales".
Esta metodología echa mano de los colores y de las formas para ir representando las notas y los tiempos musicales, lo cual convierte la "lectura" de la música en algo mucho más fácil para los preescolares. Así lo percibió la creadora del método, la compositora y pianista chilena Estela Cabezas, quien a fines de los años 60 se dio cuenta de que el tipo de educación musical que se hacía en el país no lograba motivar a los niños más pequeños, desaprovechándose entonces el período de mayor desarrollo de las conexiones cerebrales. Entonces creó un método adecuado a la forma de aprender que se tiene a esa edad. Amanda Céspedes lo explica: "El cerebro de los niños pequeños está diseñado para elaborar 'perceptos'; es decir, elementos que ingresan desde los órganos de los sentidos.
El preescolar necesita la experiencia directa con los objetos y su color, forma, textura, tamaño, movimiento y sonido. Para ellos es más difícil aprender desde los símbolos y sus secuencias". "Música en colores", dice la neuropsiquiatra, "está diseñado para que los preescolares y los escolares de los primeros años se motiven y adquieran rápidamente el dominio de las notas musicales, y del ritmo y de la melodía".
La metodología también puede ayudar a niños que tienen alguna inmadurez en su desarrollo, agrega Amanda Céspedes. "Este método los inicia tempranamente en el pensamiento de tipo lógico simbólico; al estimular las conexiones cerebrales, lleva al pensamiento lógico mucho antes". Más allá de este método, agrega, la práctica temprana de la música ofrece esa posibilidad. "Muchos padres me preguntan por tónicos cerebrales o por métodos de lectura veloz o de enseñanza precoz de las matemáticas. Y la verdad es que, desde el punto de vista de cómo se desarrolla el cerebro infantil, hay actividades que tienen el valor de favorecer y potenciar las habilidades cognitivas y sociales de los niños. Una de ellas es la música". Desde su creación, cerca de 25 colegios chilenos han adoptado este método.
Uno de ellos es el Colegio María Luisa Bombal, de Vitacura, que periódicamente reúne a todos los cursos pequeños en el patio para ensayos masivos. Durante más de una hora, los niños tocan concentrados sus metalófonos de colores. Y las letras de las canciones los van ayudando a recordar las notas: "El payaso malabarista tira y tira las pelotas... Con el Fa hace naranjas, con el Sol hace frutillas; con el Mi hace limón...". Durante el largo rato de ensayo, los niños permanecen tranquilos tocando su instrumento. "También están aprendiendo valores, como la disciplina y el respeto", apunta la educadora Joan Zambrano, hija de Estela Cabezas, quien está a cargo de la difusión del método. La única explicación para que esta metodología no haya sido adoptada en forma masiva en la educación musical temprana, señala Amanda Céspedes, es que "al sistema escolar chileno le cuesta mucho cambiar y ser innovador". Joan Zambrano está realizando un proyecto de difusión con el apoyo de Corfo.
Suicidios juveniles
Rodriguez y Lehigton
Hablar sobre la muerte y despedirse son señas que alertan.Una persona puede pasar semanas o meses planeando su muerte. En ese lapso hay advertencias que pueden permitir a sus cercanos actuar de inmediato para prevenir.
Cerca de 1.700 personas se suicidan al año en Chile, una cifra que preocupa, considerando que tenemos una tasa de 10,3 suicidios por cada 100 mil habitantes. Ésta es la segunda tasa más alta de América Latina, después de Uruguay, y se acerca a la de países como Estados Unidos, Australia y Singapur. Para enfrentar este problema, que afecta a seis hombres por cada mujer, el suicidio está siendo analizado por diversos grupos en el país.
En la U. Católica, un estudio liderado por el psiquiatra Jorge Barros está buscando determinar los factores que aumentan el riesgo de la conducta suicida y aquellos que son protectores o disuasivos de ésta. "Esperamos que esto nos ayude a diseñar estrategias terapéuticas más eficaces para intervenir, y así prevenir", señala Barros. Mitos perjudicialesLa depresión es el factor cardinal que aumenta el riesgo de suicidio, a lo que se suman otras patologías psíquicas, como esquizofrenia, alcoholismo y adicciones en general, dice el psiquiatra Pedro Retamal, profesor de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, donde se está analizando una base de datos de 18 mil suicidios entre los '90 y 2005. "Episodios depresivos en años anteriores, depresión y actos o intentos suicidas recientes en parientes de primer y segundo grado son otros elementos de riesgo", dice el experto.
Los investigadores de la U. Católica siguieron a un grupo de 151 pacientes hospitalizados en el Servicio de Psiquiatría de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo. El 21% tenía ideaciones suicidas (anunció que se iba a suicidar, pero nunca lo intentó), el 42% tuvo intentos de suicidio con estrategias de sobrevivencia (por ejemplo, avisar que acaba de tomar una sobredosis de medicamentos) y el 18% había cometido intentos de suicidio casi letales; es decir, "son personas que sobrevivieron a un intento mortal". En estos dos últimos grupos, el 70 y el 90%, respectivamente, tenían intentos previos de suicidio. Lo anterior ayuda a desterrar uno de los mitos más frecuentes al respecto: que la persona que hace varios intentos, en realidad reduce su riesgo de suicidio. Esto se asocia a otra idea errada, dice Barros, que es "suponer que el intento de suicidio es blanco o negro: si te querías matar, deberías haber muerto; y si no moriste, quiere decir que no te querías matar. Pero es justamente a la inversa", señala.
En el país 17,4 por 100 mil habitantes fue la tasa de suicidio en hombres en 2005. En ellas fue 3,4. 22,2 fue la tasa de suicidio en Aisén en 2005, la más alta en Chile desde 2000. 7,5 es la tasa más baja desde 2000, registrada en la región de Coquimbo. 45 a 64 años es el grupo etario con mayor tasa de suicidio en 2005. Ésta fue de 14,5. "Lo habitual es que las personas que tratan de matarse y las que lo logran no tienen una decisión irreversible y rígida respecto de morirse. Conservan una ambivalencia, y muchas veces después de salvarse prefieren seguir vivos". De ahí que matarse tampoco sea una decisión precipitada. "El suicidio es una idea que se va gestando en forma progresiva, y es difícil que aparezca súbitamente. El acto en sí puede parecerlo, pero la idea, la planificacion y los intentos pueden tomar semanas o meses", agrega Retamal. En ese período hay varias señales alarmantes que, según los expertos, requieren consultar de inmediato a un especialista. Entre éstas se cuentan comentarios respecto de la idea de suicidarse. "Éstos no deben considerarse como una simple amenaza, intento de llamar la atención o manipulación", advierte Retamal. "A eso se suman conductas como entregar o delegar bienes, funciones o actividades, y la aparición de cartas o emails que aluden a falta de sentido en la vida, muerte, abandono o querer morir", dice el psiquiatra. El doctor Barros señala la tendencia a despedirse de personas cercanas y el aislamiento son otras advertencias. "También puede ocurrir que una persona no comunique su deseo de suicidio o que haga un intento y diga que en realidad no estaba tratando de matarse. Ésa es una señal que no nos debe dejar tranquilos".
Impulsan plan para indagar en causas de cada muerte. Se trata de verdaderas "autopsias psicológicas": un grupo de profesionales se va a entrevistar con las personas más cercanas a quienes se quiten la vida. La idea es llegar a saber por qué lo hicieron. "Por primera vez vamos a tener un registro detallado de las circunstancias que rodean a cada suicidio. Estas muertes no serán sólo una cifra. Al interpretar los datos, podremos hacer diagnósticos locales y saber qué estrategias necesita cada región", afirma el doctor Alberto Minoletti, jefe del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud. No se puede implementar una sola política a nivel nacional, agrega, porque este problema varía mucho según la región. Por eso, ya se está capacitando personal en diez Seremis de Salud para que comiencen esta investigación, que también contempla el estudio de los casos de suicidios fallidos. Este es un paso más en las estrategias de prevención que impulsa el Minsal. El primero, agrega Minoletti, es el programa nacional contra la depresión, que ha llevado a que esta enfermedad sea tratada dentro del AUGE. El segundo paso, agrega, es mejorar la calidad de la atención de esta enfermedad del ánimo. Y para ello, se prepara una evaluación. Pero la prevención del suicidio debería ir mucho más allá de las personas de riesgo, advierte la socióloga Francisca Florenzano, quien realizó el estudio "Determinantes sociales del suicidio en Chile". Ella hace ver que los países que han tenido éxito en disminuir el suicidio son los que contemplan los factores sociales, económicos y ambientales, y no se centran sólo en la población que tiene algún problema de salud mental. Pone como ejemplo las estrategias de integrar a los adultos mayores a la comunidad, o las de ayudar a los adolescentes a fortalecer sus lazos familiares y comunitarios. Es decir, todo lo que lleva a las personas a no aislarse. Minoletti afirma que existen iniciativas incipientes de promoción de la salud mental de los adolescentes, así como con los adultos mayores. Pero admite que hay que seguir trabajando en ellas de manera intersectorial.
jueves
Escuela “Andrè Rey”
Dpto. de Psicología.
Formas en que Ayudo a mis Hijos a Tener Éxito en la Escuela
Ayudé a mis hijos con sus tareas escolares.
Les leí a mis hijos.
Escuché a mis hijos leer.
Escuché con mis hijos grabaciones de libros.
Compartí historias de la familia con mis hijos.
Visitamos la biblioteca pública y sacamos libros.
Asistí a las conferencias entre padres y maestros.
Hablé con mis hijos sobre el trabajo escolar.
Exhibí en mi casa el trabajo escolar de mis hijos.
Asistí a las juntas de la escuela.
Presté mis servicios voluntarios en la escuela de mis hijos.
Ayudé a mis hijos en la escritura.
- Escribimos en un diario.
- Escribimos a la familia o a nuestros amigos.
- Escribimos una lista de las cosas para comprar.
Escribí una nota a mis hijos.
- Una nota cariñosa.
- Una nota de felicitación.
- Una lista de las cosas que hay que hacer en la casa.
Jugué un juego con mis hijos.
Canté canciones con mis hijos.
Cocinamos juntos y seguimos una receta de cocina.
Hablamos y comentamos sobre los programas en la televisión, o en video.
-¿Quienes eran los personajes principales?
-¿Cuál es el problema?
-¿Qué parte de la historia te gustó más, o la que te gustó menos?
Dpto. de Psicología.
Formas en que Ayudo a mis Hijos a Tener Éxito en la Escuela
Ayudé a mis hijos con sus tareas escolares.
Les leí a mis hijos.
Escuché a mis hijos leer.
Escuché con mis hijos grabaciones de libros.
Compartí historias de la familia con mis hijos.
Visitamos la biblioteca pública y sacamos libros.
Asistí a las conferencias entre padres y maestros.
Hablé con mis hijos sobre el trabajo escolar.
Exhibí en mi casa el trabajo escolar de mis hijos.
Asistí a las juntas de la escuela.
Presté mis servicios voluntarios en la escuela de mis hijos.
Ayudé a mis hijos en la escritura.
- Escribimos en un diario.
- Escribimos a la familia o a nuestros amigos.
- Escribimos una lista de las cosas para comprar.
Escribí una nota a mis hijos.
- Una nota cariñosa.
- Una nota de felicitación.
- Una lista de las cosas que hay que hacer en la casa.
Jugué un juego con mis hijos.
Canté canciones con mis hijos.
Cocinamos juntos y seguimos una receta de cocina.
Hablamos y comentamos sobre los programas en la televisión, o en video.
-¿Quienes eran los personajes principales?
-¿Cuál es el problema?
-¿Qué parte de la historia te gustó más, o la que te gustó menos?
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